Una nueva comprensión de la enfermedad a través de la nueva medicina germánica (GNM®)
Dr. Luis Felipe Espinosa
La nueva medicina germánica es una ciencia natural, basada en cinco leyes biológicas descubiertas empíricamente que pueden ser aplicadas, en un sentido estrictamente científico a todos y cada uno de los casos de enfermedad en el hombre y los mamíferos.

El 18 de agosto de 1978 fue, en las propias palabras del Dr. Ryke Geerd Hamer, el día más oscuro de su vida. Ese día Hamer recibió la impactante noticia de que su hijo mayor, Dirk, había sido herido de bala accidentalmente. Dirk falleció cuatro meses después en los brazos de su padre. Poco después de esa muerte Dirk, al Dr. Hamer le fue diagnosticado un cáncer testicular. Debido a que él nunca había estado seriamente enfermo, asumió inmediatamente que el desarrollo de su cáncer podría estar directamente relacionado con la trágica pérdida de su hijo. La muerte de Dirk y su propia experiencia con el cáncer llevaron al Dr. Hamer a un viaje científico extraordinario. En aquel tiempo, siendo médico internista en jefe de una clínica oncológica alemana, Hamer comenzó a investigar las historias de sus pacientes y pronto aprendió que como él, todos ellos habían sufrido un estrés emocional inesperado previo al desarrollo de sus cánceres (Primera Ley Biológica), pero llevó su investigación aún más lejos. Sobre la base de que todos los sucesos corporales son controlados desde el cerebro, analizó los escáneres cerebrales de sus pacientes y los comparó con sus registros médicos. Ésta fue una aproximación enteramente nueva. Hasta entonces ningún estudio había examinado el origen de la enfermedad en el cerebro y el papel de éste como mediador entre nuestras emociones y un órgano enfermo. Lo que descubrió el Dr. Hamer fue asombroso. Encontró que cuando sufrimos un estrés emocional inesperado (Síndrome de Dirk Hamer o DHS), como por ejemplo una separación no prevista, la pérdida de un ser amado, preocupaciones o enojos repentinos, el cerebro acciona un programa biológico especial de emergencia (SBS) para responder al impacto del conflicto exacto que se esta experimentando. Estableció que en el preciso momento en que ocurre el conflicto, el choque impacta un área específica del cerebro provocando una lesión (que es visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos concéntricos definidos llamados Focos de Hamer). Con este impacto, el choque es comunicado al órgano correspondiente con el propósito de poder solucionar el conflicto. Que la respuesta al conflicto se manifieste como un crecimiento tumoral (cáncer), una condición cardiaca, una pérdida de tejido como la observada en la osteoporosis o en úlceras del estómago está determinado tanto por el tipo exacto de estrés emocional o contenido del conflicto (que es la forma o modo subjetivo en que la persona experimenta el choque emocional) como por el tipo de tejido original al que pertenece dicho órgano (Tercera Ley Biológica). Tomemos por ejemplo al cáncer de colon: El conflicto biológico ligado a nuestro intestino es, como lo llama el Dr. Hamer, un “conflicto de bocado indigesto”. Los animales experimentan estos conflictos de bocado en términos reales cuando, por ejemplo, un pedazo de comida se atora en el canal intestinal. En respuesta a esta situación de potencial amenaza a la vida, las células intestinales comienzan a multiplicarse inmediatamente. El propósito biológico del aumento celular es producir más jugos digestivos para que el pedazo de comida pueda ser destruido y pueda pasar. Los humanos heredamos este programa de respuesta biológica. Para nosotros, un “bocado indigesto” se puede traducir por ejemplo en un insulto, un divorcio difícil, una pelea por dinero, por alguna propiedad o una demanda legal que no podemos digerir. El Dr. Hamer encontró que cuando experimentamos tal conflicto indigesto, se inicia el mismo proceso de proliferación celular, controlado desde la parte del cerebro que controla nuestro colon. El tiempo que una persona permanezca estresada debido al tema indigesto, las células seguirán multiplicándose, formando lo que es llamado un tumor del colon. La medicina convencional interpreta estas células adicionales como malignas ya que no comprende el propósito biológico de supervivencia que las origina. Por lo tanto sus terapias buscan solamente terminar con la reproducción supuestamente “anárquica” y “descontrolada” de las células. Por el contrario, el Dr. Hamer, basado en miles de estudios de caso, demuestra que estas células adicionales (el tumor) son lo que podríamos llamar “células desechables”, útiles sólo por el tiempo requerido. En el momento que el “bocado indigesto” puede ser digerido, las células superfluas no se necesitan más.

El Dr. Hamer también descubrió que cada “enfermedad” se lleva a cabo en dos fases (Segunda Ley Biológica). Durante la primera, la fase activa del conflicto, nos sentimos mental y emocionalmente estresados. Típicamente, estamos totalmente preocupados por lo que ha ocurrido, tenemos las extremidades frías, poco apetito, sufrimos alteraciones en el sueño y perdemos peso. Si resolvemos el conflicto, entramos en la segunda fase o fase de curación, durante la cual la psique, el cerebro y el órgano afectado pasan de manera sincrónica por una fase de recuperación. Debido a que la medicina convencional falla en reconocer el patrón bifásico de cada enfermedad, muchos de los síntomas de la fase de reparación, tales como inflamaciones, fiebre, aumento de volumen doloroso, pus, descarga, sangrado en las heces, en la orina o el esputo (particularmente cuando el crecimiento canceroso es degradado) o infecciones, son clasificados como enfermedades a pesar de que son, de hecho, manifestaciones del proceso natural de curación.
La Cuarta Ley Biológica de la NMG señala el papel que desempeñan los microbios en la historia natural de las enfermedades. Cuando se desarrollaron nuestros órganos en el curso de la evolución, tipos muy específicos de microbios se desarrollaron con ellos. El propósito biológico de los millones de microorganismos que viven en nuestro cuerpo es mantener a todos los diferentes tejidos y tenerlos en buen estado. Dado el propósito de coexistencia del hombre y los microbios, la GNM identifica a los hongos, las bacterias y los virus como aliados leales que son indispensables para nuestra supervivencia.
Los aspectos terapéuticos de la GNM son múltiples. De forma breve, el primer paso es determinar si la persona se encuentra todavía en el conflicto activo o si ya está sanando. Si aún se halla en la fase activa, el objetivo es identificar el conflicto original, desarrollar una estrategia práctica para resolver el conflicto y preparar al paciente para los síntomas de curación. Durante la fase de curación es importante dar apoyo psicológico al paciente y si es necesario, también apoyo médico, pero sobre todo es esencial comprender la naturaleza de los síntomas (el por qué), ya que entender cada síntoma en su contexto biológico y biográfico permite leer su propósito y entonces liberarnos del pánico y del miedo que a menudo se presentan con el inicio de una “enfermedad”.

La investigación del Dr. Hamer desbarata radicalmente la doctrina central de la medicina convencional que dice que las enfermedades son resultado del mal funcionamiento del organismo. Al proveer evidencia científica y clara de que las enfermedades, como el cáncer, no ocurren al azar sino como resultado de programas de supervivencia útiles e inteligentes que tienen un propósito claro (Quinta Ley Biológica) y que han sido practicados exitosamente por millones de años de evolución, Hamer echa por tierra los dogmas de la medicina convencional (incluyendo a la industria médica) desde su esencia. Con la GNM, preguntas como ¿Por qué a mí? ó ¿Por qué cáncer? no son ya un misterio. Y así también como otros “herejes médicos”, el Dr. Hamer está pagando el precio por cuestionar el viejo dogma. En 1981 presentó sus descubrimientos a la Facultad de Medicina de la Universidad de Tübingen, Alemania, como tesis postdoctoral, pero hasta el día de hoy la Universidad ha rehusado probar su investigación a pesar de su obligación legal de hacerlo. Éste es un caso sin precedentes en la historia de las universidades. Similarmente, la medicina oficial rehúsa aprobar sus descubrimientos a pesar de más de veinte verificaciones realizadas tanto por médicos como por asociaciones profesionales. Poco después de haber entregado su tesis, el Dr. Hamer recibió un ultimátum para que renegara de sus descubrimientos o vería revocado su contrato con la clínica universitaria alemana. Fue sumamente difícil para él entender por qué estaba siendo expulsado solamente por presentar descubrimientos científicos bien fundamentados. Después de su expulsión, se retiró a su práctica privada donde continuó con su investigación. Varios intentos por abrir una clínica privada fallaron debido a esfuerzos concertados para oponérsele. En 1986, a pesar de que su trabajo científico nunca había sido refutado, le fue retirada su licencia médica sobre la base de que rehusó conformarse con los principios de la medicina establecida. Pero él estaba determinado a continuar su trabajo. Para 1987 pudo expandir su descubrimiento a prácticamente todas las enfermedades conocidas en la medicina. En 1997, Hamer fue exiliado a España, donde continuó investigando. Hasta ahora ha podido confirmar sus descubrimientos originales con más de 40 000 estudios de caso. Ha sido perseguido e intimidado por más de veinte años. La prensa y la medicina establecida no paran de difamarlo a él y a sus investigaciones. Es retratado como charlatán, como curador milagroso autoproclamado, como líder de secta o como criminal demente quien niega a los pacientes con cáncer los tratamientos convencionales (particularmente la quimioterapia), pero tiene que mencionarse que, contrario a la medicina convencional, la GNM ha documentado un índice de éxito de 92 por ciento. Irónicamente, estas estadísticas del notable éxito del Dr. Hamer fueron entregadas por las mismas autoridades.
Mientras los representantes oficiales de la medicina rehúsen reconocer sus descubrimientos, tenemos que arreglárnosla por nuestra cuenta para aprender este novedoso y revolucionario paradigma médico.
La Nueva Medicina Germánica (GNM) ofrece una comprensión completamente nueva de lo que llamamos comúnmente enfermedad. Al entender las cinco leyes biológicas nos volvemos libres del miedo y el pánico que frecuentemente vienen como resultado del inicio de una enfermedad. ¡Verdaderamente un regalo a la humanidad!
Puede obtener mayor información visitando www.nuevamedicinagermánica.org |