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ENERO 2007

 

 

Preguntas a un maestro tántrico

Aprovechamos la prsencia de Pierre Bédard en esta ciudad entre sus viajes para impartir talleres y retiros y la escritura de sus libros para plantearle algyunas preguntas recopiladas entre lectores interesados en el tema.

Pierre, a partir de lo que hemos oído sobre el nuevo libro que acabas de publicar, nos surgen algunas interrogantes:

¿Qué es el Tantra y por qué en un camino de liberación o trascendencia como ése tiene un papel la sensualidad? ¿No es el tantra una filosofía o espiritualidad?

Esta pregunta es muy amplia y debemos ponerla en contexto. Actualmente existen tres grandes corrientes religiosas; el hinduismo y sus ramas (el budismo incluido), el Islam y el judeo-cristianismo. Estas convicciones son instrumentos de civilización y son esenciales para mantener el orden público. Cada una de estas religiones tiene, a un nivel superior, filosofías que son como su piloto y cuya función es protegerlas de sus propios excesos. Lamentablemente, en Occidente la teología y la filosofía se han confundido pero no así en Oriente.

A un nivel más elevado, cada una de las grandes religiones tiene un esoterismo que es su conciencia y el depositario de las vías rápidas de liberación. Para el judeo-cristianismo el esoterismo es la Masonería y los Rosa Cruces, para el Islam, el sufismo y para el hinduismo, el Tantra. Entonces, decir que un método es religioso/espiritual, filosófico o esotérico no es una cuestión sobre su esencia o naturaleza sino sobre la altura a la que lo consideramos.

La inclusión de la sensualidad en el proceso de liberación no es un concepto que sea exclusivo o propiedad del Tantra; hay también una importante dimensión sensual en el sufismo con la poesía de Persia, la danza de los siete velos, etc. En el esoterismo occidental, después de la represión de las brujas en Europa, esta corriente es más discreta, pero revisa las obras de Lorenzo Valla a Erasmo o Thoreau.

En los esoterismos no existe verdad ni búsqueda de la verdad porque su preocupación es la liberación del sufrimiento mediante la identificación con la deidad interior y no con las especulaciones de la filosofía. Es una experiencia existencialismo y no del ser. Además, son límites a la posibilidad de transferir valores de una cultura a otra. De la misma manera que ni un solo hindú podría entender la lógica occidental de un dios a la vez amoroso y vengativo, es difícil para nosotros aprehender la sensibilidad de un dios sensual. Necesitamos ver las cosas en su contexto global, no detalle por detalle. Entonces, para responder de modo sencillo tu pregunta, el budismo es una filosofía, la práctica de los mandalas, mantras y mudras son una espiritualidad y el tantra es un esoterismo.


¿Qué opinas de que haya muchos libros con el título “tantra” y sólo son pésimos manuales sexuales?

En el límite de los tantras hindúes existe una influencia del Hata Yoga que reconoce estas posiciones sexuales como Asanas; es el caso por ejemplo del Kama Sutra (que no es un sutra de ninguna manera). Eso es muy marginal en el tantrismo hindú y no existe en el tantra budista. Ahora en Occidente, el resultado más frecuente de este tipo de ejercicios es el lumbago.

Pero la explotación sexual no es privilegio de las editoriales que publican libros de posiciones sexuales. También están, del lado de la moral oficial, los libros “cristianos” que hablan solamente de represión sensual cuando su mito fundador no decía una sola palabra sobre este tema, y eso también es explotación del lector.

Sin embargo, una manera de ver si un libro es sobre tantra o “pornografía sacralizada”; investiga si este libro antes de la mitad habla de sensualidad con más de un compañero, porque el número dos es muy sospecho en orientalismo y especialmente en Tantra, pues es el lugar en el cual se busca la dualidad. Si este libro es una colección de fotografías de una pareja sin ninguna otra persona, es mejor comprar el Playboy; pero si habla de unidad entre tres personas o más que se disuelven en una misma unidad, entonces vale la pena. Pero al menos, cuando es una forma de explotación sexual en Tantra es de manera positiva y con valoración de la experiencia sensual, no represiva como en el Islam o en Occidente.


¿Cómo podemos tratar o utilizar los sentidos para que se conviertan en un medio de liberación?

La idea en el proceso de liberación no es enfocarse en los sentidos sino involucrar en éste la totalidad de lo que somos. ¿Qué es un ser humano? Más que todo, es un espíritu con la potencialidad de ser una deidad y con un tsunami de sentidos. Si uno de estos elementos trabaja en sentido contrario al de los otros, nada es posible. Entonces, el proceso inicial será reunir las fuerzas en un enfoque común. Además, en la vida humana, antes de la liberación, hay dos maneras de experimentar el éxtasis: la meditación profunda y el orgasmo y ¿por qué no recoger la experiencia inicial en cualquier lugar en el que se busca?


¿Cuál es la diferencia entre tantra budista y tantra hindú?

De la misma manera que el cristianismo es una reforma radical de la tradición judía, el budismo es una reforma radical del hinduismo. En ambos casos,el elemento esencial es la introducción de la noción de compasión en el proceso espiritual. En el hinduismo como en el judaísmo, la liberación del sufrimiento es individual y ya veremos, cuando estemos liberados, lo que podemos hacer por los demás. En el cristianismo y en el budismo, esta misma liberación es colectiva; como lo decía Gurdjieff, uno no puede elevarse un paso en la escala de la evolución si no pone a otra persona en el escalón donde estaba anteriormente.


¿Con qué otras vías para llegar a la liberación tiene que ver el tantra?

¡Cualquier esoterismo y sin discriminación por favor! Podría bastar con asegurarse de que este esoterismo sea iniciático, que la iniciación evocara al espíritu de los cuatro elementos y que de éstos se pudiera desprender el quinto.


¿Cómo puedo comenzar a vivir la realidad de que somos deidades?

Si me permites la doble negación, la idea no es tanto vivir nuestra realidad como deidades sino abandonar la convicción de que no lo somos. Volvamos al principio. Si es absolutamente necesario en Occidente ponerle un nombre filosófico a cada cosa o idea, entonces digamos que todos los esoterismos y más particularmente el Tantra son métodos deconstructivistas. Por lo tanto, los primeros elementos por eliminar de nuestra vida serán:

  • el sentimiento de inferioridad y la falta de confianza que implica

  • el miedo al error en un mundo en donde no existe la verdad

  • la concepción de una frontera bloqueada entre el mundo espiritual y material cuando en realidad cada uno está contenido en el otro.

Después, durante el proceso somos como un niño que recibe un juego de piezas para construir e intenta ensamblar algo; 30 veces creerá que es demasiado difícil, que le faltan piezas o que necesita ayuda. Sin embargo, los que lo rodean saben que al final lo logrará y en el fondo, él también lo sabe.

A medida que uno avanza en un camino, la dependencia de las experiencias sensuales se reduce. Esto no es motivo suficiente para interrumpir los rituales, por el contrario. En efecto, nosotros entramos cada vez más, mediante nuestra meditación, a la comunidad (algunos dirían egregor) de las deidades; ahora bien, la mayoría de éstas no están encarnadas y son muy curiosas de la familia de las experiencias sensuales. Es por ellas que practicamos porque nuestra compasión es por todos los seres y esta palabra todos es frecuentemente mucho más amplia de lo que normalmente pensamos.




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