REFLEXIONES DE UN BUSCADOR
La belleza de la muerte terrenal
Diana M. Cruz
¿QUÉ SIGNIFICA ESTAR VIVO?
La vida se conforma de un cuerpo animado por medio de un alma, el cuerpo mismo que le da la capacidad de palpar, ver, oler y escuchar al mundo externo para conectarlo con el cuerpo astral, logrando con esto la comprensión del mundo terrenal en el que hemos nacido y al que pertenecemos temporalmente.
Sabemos que estamos vivos por el mero hecho de sentir; tener miedo, sentir que amamos, llorar, reír, esos son los sentimientos que nuestra alma exterioriza por medio de nuestro cuerpo. Entonces, ¿qué es el cuerpo para el alma? Es el vínculo material para alcanzar a tocar lo sentimental.
¿QUÉ SE SIENTE ESTAR MUERTO?
Los antiguos sabios que se enfocaban al estudio espiritual mencionaron al “sueño” como la experiencia más cercana a la muerte, ellos lo llaman “La hermanita de la Muerte”, lo cual se refiere básicamente a que el dormir y el morir tienen una similitud enorme, con una pequeña diferencia: cuando se está dormido el espíritu se eleva a dimensiones que sólo mentes preparadas podrían alcanzar de forma voluntaria, y cuando esto sucede la mente subconsciente no sabe si su espíritu va a regresar al cuerpo del cual ha emanado, así como tampoco tiene la certeza de a dónde irá mientras se encuentra sumergido en las dimensiones de espiritualidad alcanzadas por el sueño profundo; mientras que cuando morimos nuestro espíritu también se eleva a otras dimensiones pero con la conciencia de que sabe a dónde se dirige y tiene la certeza de que esta vez no regresará a su cuerpo de origen.
¿MORIMOS CUANDO HEMOS ALCANZADO NUESTRA META TERRENAL?
Las personas mueren cuando han logrado comprender las cosas que en sus vidas anteriores no lograron comprender por medio de las vivencias. Los seres humanos son espíritus que van más allá de lo material y que viven sus ciclos sin darse cuenta de que al nacer ya tienen un objetivo que debe ser alcanzado para cerrar su ciclo terrenal y seguir con uno aún más elevado; quienes creemos en la reencarnación estamos convencidos de esto… Entonces, cuando una persona abandona su cuerpo para liberar su alma, podemos decir también que ha sido liberada de sus limitaciones físicas para entregarse a su vida espiritual, podemos decir que alguien que muere terrenalmente logra alcanzar el valor más alto de su existencia, la plenitud espiritual.
¿SOMOS SERES INMORTALES?
Los seres humanos somos mortales, pero el serlo nos implica la capacidad de crecer… ¿Cómo? Abriendo y cerrando ciclos. Esto sólo se logra con la muerte terrenal, aunque somos inmortales cuando logramos dejar la huella de nuestras pisadas en este mundo, haciendo algo que nos haga ser recordados por aquellos que nos conocieron y hasta los que no tuvieron la oportunidad de hacerlo. Muchos hablan de inmortalizarse por medio de sucesos como escribir un libro, tener hijos y plantar arboles. Yo creo que sin hacer todo esto, ya somos inmortales… somos inmortales por medio de nuestras almas, las cuales sólo cambian de cuerpo durante cada vida. El secreto de la preparación para la muerte es precisamente recordar quiénes fuimos y somos en cada vida.
¿POR QUÉ LLORAR POR ALGUIEN QUE HA MUERTO?
Lloramos porque la separación que se siente por medio de la muerte de nuestros seres queridos, nos hace sentir el miedo y la nostalgia de no volver a verlos. El Libro Tibetano de los Muertos nos dice que quienes han muerto tiene el permiso divino de permanecer tres días posteriores a su muerte en el mundo terrenal al que pertenecieron una vez, para poder despedirse de sus seres queridos y resolver algunas cosas que no pudieron hacer materialmente.
Esto es igual a que mientras ellos están aquí durante esos tres días permitidos, pueden percibir los sentimientos de los otros, y no logran su descanso fácilmente al darse cuenta de que han causado de manera involuntaria mucho daño a las personas que los rodeaban.
Para esto es importante que cada uno de nosotros logre comprender a la muerte como una forma de vida, más que como una pérdida.
LA MUERTE SE HA SATANIZADO
La muerte, siendo un estado natural de la vida, se ha satanizado por medio de tradiciones, creencias y ritos ajenos a la comprensión humana, que aunque tienen raíces y bases muy antiguas, le han puesto formas y caras que no son estrictamente verdaderas; hoy en día viviendo en una sociedad llena de diversidades culturales así como de problemas reales, es muy normal que la gente busque el motor de vida en seres supremos y divinidades de todo tipo, entre estas se encuentran las luminosas y las oscuras, la Santa Muerte es el claro ejemplo de la tendencia espiritual que ha levantado muchos seguidores en todas partes del mundo, aunque muy especialmente en la ciudad de México. La Santa Muerte ha sido representada como la parte oscura de las deidades, fuera de las creencias católicas, que ya ocupa un lugar importante en la espiritualidad de los creyentes. En ella podemos darnos cuenta de que la Muerte terrenal se otorga a aquellos que han fallado a su fidelidad con la misma, entonces aquí se ve a la Muerte como un castigo. Esto es sólo una de las tantas razones por la cual podemos tenerle miedo a la muerte.
¿DEBEMOS PREPARARNOS PARA LA MUERTE?
La muerte es la liberación más hermosa y la meta más alta que un ser humano puede alcanzar, y es así como deberíamos entenderlo, la muerte tiene su lado bello. La espiritualidad, la libertad, la gratificación, la comprensión y la superación.
Morimos para vivir.
Vivimos para morir. |