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FEBRERO 2007

 

 

Mudras:

el poder espiritual de las manos

Swami Lilananda

En muchos sentidos, principalmente en el energético y de éste al espiritual, nuestras manos son como antenas. Con ellas establecemos una comunicación de doble sentido con todo lo que nos rodea: captamos y emitimos algunas de las múltiples formas en que la energía se mueve en el cosmos. Los mudras son el reconocimiento de la naturaleza sagrada y por ende de los poderes del cuerpo. La práctica de los mudras actualiza ese potencial de creación, de curación, trascendencia y bienaventuranza que aquella naturaleza innata nos proporciona. En las culturas del lejano Oriente como la India y Japón de manera señalada, se desarrolló toda una tradición de práctica de mudras, profunda y vigorosa como lo muestra el notable resurgimiento que hoy registra.

Las manos son los miembros más versátiles y expresivos del cuerpo. Mediante ellas el hombre se relaciona con el mundo haciendo gestos simbólicos de valor social y religioso. Las manos son un instrumento muy útil no sólo para desenvolverse en el mundo material sino también para conocer el mundo del Espíritu: en la plegaria el hombre con sus manos expresa su devoción. Budistas, hindúes y católicos juntan las manos con los dedos apuntando hacia arriba; este unir de palmas, delicado y suave, sirve de marco físico para saludar al iluminado, para cantar Om, paz, paz, paz o para dirigirnos desde la intimidad a nuestro Padre.

Las manos de la bailarina hindú evolucionan de una forma a otra realizando múltiples gestos. El erudito védico repite de memoria sus lecciones usando un código manual que lo ayuda a recordar las palabras y a acentuar el discurso. El yogui acomoda su cuerpo en una posición estable, coloca sus manos en forma apropiada y dirige su conciencia hacia el interior. El sacerdote budista ejecuta el ritual con rápidos y casi imperceptibles movimientos de sus manos. En las esculturas y pinturas de deidades budistas e hinduistas, las manos están dispuestas en determinada forma para subrayar el mensaje espiritual. En todos los casos la disposición de las palmas, la combinación de la izquierda y la derecha, la posición de los dedos, forman signos llamados mudras.

Las interpretaciones que se han hecho del término mudra son muy variadas y revelan su riqueza.

La palabra podría derivar del asirio musaru, expresión que designaba un sello usado en la escritura. La palabra evolucionó a través del persa antiguo hasta mudra. En la literatura postvédica de la India aparece desde un periodo temprano la palabra mudra para designar un sello o la impresión de éste. De esta idea derivan varios significados:

1. Marca en sentido general, o en el particular, la que deja un sello. 2. Anillo, es decir un anillo que lleva un sello. 3. Un documento oficial sellado. 4. Signo, pues un sello representa algo. 5. Monedas, transformando el sentido del sello mismo porque está sellado. Ciertos idiomas de la India aún conservan este significado. En las ceremonias rituales, la palabra mudra designa la forma de sostener los dedos, aludiendo precisamente al gesto ritual que es un signo.

Esa explicación de un fenómeno complejo como el de los mudras no es suficiente, por ello hay múltiples definiciones, y se les llama gestos místicos y se ha dicho que son posiciones de la mano adoptadas durante la meditación y estructuración de diversas formas con los dedos. Los mudras no sólo son una posición de la mano, van más allá y constituyen un lenguaje, por eso se dice que son signos con los dedos y se les considera un recurso que apoya el lenguaje verbal. Como signos manuales que sugieren varias ideas y forman un lenguaje establecido.

Estas y otras acepciones, por supuesto, no agotan el sentido completo de los mudras. La idea original contenida en la palabra es la de sello, en este sentido, la posición de una mano sirve como sello o firma para identificar a una fuerza divina o para sellar, en el sentido esotérico, las fórmulas orales del rito. Los mudras constituyen un lenguaje y el hombre preparado puede leer el mensaje transmitido por ellos; y esta lectura permite descubrir el poder de estos gestos, de ahí que también se considere a los mudras un sistema de gesticulación mágica que consiste en disponer los dedos de manera que imiten antiguos caracteres sánscritos de efecto mágico. El poder de los mudras se manifiesta en el control de fuerzas sutiles no activas en el plano material, sino que remueven obstáculos al aspirante espiritual. La posición ritual de los dedos es una especie de gesto mágico que garantiza la autenticidad y eficacia de los ritos.

En el budismo esotérico, hacer un mudra es reconocer la veracidad de la doctrina y el poder y la energía del ritual mágico. El mudra fija la fuerza del rito. Los mudras son ademanes de poder espiritual cuyo contenido simbólico transmite una clave que permite ponerse en contacto con Dios o adecuar su existencia con los ritos cósmicos. En realidad el mudra, como un sello, es el signo de un pacto, de un contrato solemne que une al hombre que los realiza con el mundo de la Divinidad, permitiéndole integrarse a este mundo. Así, de acuerdo con ciertas sectas budistas, se considera que quien realiza el mudra alcanza un estado de concentración que permite la fusión de Buda y él mismo. En forma más específica, se dice que por medio del mudra llamado Thatagata, el devoto se consagra asimilando dentro de su cuerpo el mundo de la esencia. De esta forma, el mudra establece un vínculo entre el adepto y la divinidad; por lo tanto, el gesto viene a ser el símbolo del Mundo de Buda o Mundo de la Esencia. Los mudras son ademanes saturados de significación y poder. Constituyen un lenguaje simbólico, un mapa para el camino del espíritu, una llave para abrir la puerta del universo de lo sagrado, una herramienta poderosa para controlar las fuerzas sutiles.


En un antiguo sello de cerámica de la India aparece una figura humana realizando el añjalimudra el cual, por lo tanto, es quizá el más antiguo de todos los mudras. Añjali significa dos palmas y consiste en las manos colocadas palma con palma y ligeramente ahuecadas, sostenidas cerca del pecho. En la tradición popular de la India constituye un saludo respetuoso y adoración. Una variante es el namaskaramudra (mudra del saludo) que, en cuanto a la pose de las manos, es idéntico al añjalimudra pero se añade el movimiento de las manos hacia la frente y a veces se combina con una postración. Si su origen no se encuentre en la India, es indudable que allí adquirió una importancia sin precedentes, es la forma de saludo más común en ese país, aun en la actualidad.

Tenemos más información de las primeras formas del uso de las manos en los rituales védicos; algunos investigadores creen que el origen de los mudras se halla en los diseños mnemotécnicos de los dedos, llamados samahasta, utilizados por los recitadores védicos para recordar el acento y ritmo de los cantos sagrados. Los samahasta son claves para recordar el orden del ceremonial; asimismo, evocan una idea en la mente, simbolizan ciertos poderes o deidades o enfatizan la importancia del texto.

En la danza tradicional hindú, el cuerpo es un instrumento para comunicar un mensaje. La danza no es sólo el movimiento del cuerpo acorde con un ritmo y una melodía, sino un ritual en el cual el conocedor puede leer una enseñanza espiritual. En tal contexto, las manos cumple un papel muy importante, pues hablan al espectador con un movimiento codificado.

El origen histórico de los mudras se encuentra, por lo tanto, en el ritual védico y en la danza, pero esto dice poco a quienes buscan el origen esencial de las cosas. De acuerdo con Taganoo Shoun, los mudras rituales e iconográficos derivaron de gestos naturales que representaban acciones cotidianas, como levantar la mano para tranquilizar a alguien o extender el brazo para ofrecer un regalo. Esta teoría naturalista explicaría la sencillez de algunos mudras profundamente expresivos. También podrán haberse inspirado en la forma de la letra inicial de un mantra. Aquí aparece la relación del sonido sagrado con el gesto místico. El sánscrito utilizado por los antiguos sabios para expresar sus vivencias espirituales y al cual se atribuye un origen divino, también se puede manifestar en una posición corporal, a la manera del lenguaje de los sordomudos, y constituye un apoyo a la fórmula oral.

Los mudras emanan del ser interno iluminado, tienen un origen divino y son un medio para restablecer el contacto con nuestro verdadero centro que es luz. Cuando un practicante del camino espiritual asume con sus manos un mudra enraizado en la tradición religiosa, incorpora una experiencia vivida por múltiples aspirantes espirituales; cada dedo, cada torsión o movimiento de la mano es un símbolo poderoso que la experiencia ha demostrado que es útil para armonizar el cuerpo con los ciclos cósmicos y pacificar la mente.



Pie de ilustración

Los mudras son gestos simbólicos realizados con las manos practicados por hindúes y budistas y que poseen un significado simbólico y poder mágico. Se utilizan tanto en las prácticas espirituales (yoga, tantra, meditación) como en el arte (teatro, danza, pintura, escultura).



CÓMO HACER LOS MUDRAS


La postura y la respiración

Pueden practicarse sentado, acostado, de pie y caminando, pero siempre debes estar relajado y tu postura ser simétrica y equilibrada. La mejor postura es flor de loto o las piernas cruzadas, pero también puedes sentarte en una silla con la cabeza erguida, la espalda recta, las rodillas a la misma altura y los pies en contacto con el suelo. Si prefieres acostado deberá ser con la espalda hacia abajo. Si estás parado es recomendable separar los pies ligeramente, con los dedos hacia el frente y las rodillas relajadas. Si caminas haz tus pasos tranquilos y rítmicos.

Debes realizar los mudras con una disposición mental de respeto y seriedad.

Comienza exhalando. Sé consciente de tu respiración, que sea regular, lenta y suave.

 Es conveniente iniciar la práctica con un breve masaje de las manos de 30 o 60 segundos de duración. Eso permite sensibilizar la zona de las manos y los dedos.

 Cuando hagas un mudra la presión de los dedos debe ser suave y tus manos deben estar relajadas. La flexibilidad de las manos tiene relación con la flexibilidad del cuerpo y la mente. Si sientes tensión, ésta desaparecerá con la práctica.

 Puedes acompañar los mudras con mantras para potenciar sus efectos. Los mantras pueden ser repetidos mentalmente, en susurro o en voz alta.

 No practiques más de tres diferentes mudras en un día. Aun así, escoge cuáles son los que vas a usar, a qué hora y cuánto tiempo.

Como auxiliar de la meditación puede practicarse tanto como desees. Si te cansas, suspéndelo, dáte un ligero masaje y recomienza. Utilizado como terapia, practica todos los días a la misma hora y de preferencia por 45 minutos, que puedes dividir en tres lapsos de 15 repartidos en el día. Los mudras son un valioso apoyo terapéutico.

Si usas un mudra con fines terapéuticos, notarás que al principio sus efectos son inmediatos pero su efectividad plena es cuestión de práctica y paciencia. Los primeros días puedes sentir claridad mental, bienestar, calor, desaparición de dolor u otros síntomas. Aunque es raro, también puedes sentir lo contrario (cansancio, escalofrío, etc.), que es otro modo de presentarse el proceso de alivio.



Ganesha mudra

Coloca la mano izquierda a la altura del corazón con la palma hacia afuera y los dedos doblados; la derecha con el dorso hacia adentro toma la izquierda. Descansa y repite con las manos al revés.

Efecto terapéutico: estimula la actividad cardiaca, fortalece el corazón, distiende los bronquios, otorga valor y confianza, estimula el chakra Anahata.

Mantra: Om shri Ganeshaya namaha: Om reverencia al Señor de los innumerables.

Deidad: Ganesha, el dios con cabeza de elefante que destruye los obstáculos materiales y espirituales.



Ushas mudra

Cruza los dedos, el pulgar derecho queda sobre el izquierdo y lo presiona ligeramente.

Armoniza el sistema hormonal, despeja la mente en las mañanas, genera agilidad mental e interés por las cosas, estimula la energía del chakra Svadhishthana y la dirige hacia los chakras superiores.

Mantra: Om shri Ushaya namaha: Om reverencia a la aurora.

Deidad: Ushas, la diosa que preside el amanecer y anuncia la salida del Sol.



Prana mudra

Prana es el aliento vital que se mueve entre la garganta y el ombligo; controla la respiración, el habla, la deglución, la circulación, la temperatura del cuerpo y la transpiración.

El anular y el meñique se unen sobre la yema del pulgar, los demás dedos quedan extendidos.

Aumenta la vitalidad general, reduce cansancio y nerviosismo, contrarrestra las afecciones oculares. Otorga valor, perseverancia y confianza en uno mismo, percepción mental clara e ideas estructuradas; estimula el chakra Muladhara.

Mantra: Om shri pranaya namaha: Om reverencia al aliento vital.



Kubera mudra

Une pulgar, índice y medio, dobla los demás dedos.

Elimina mucosidad de los senos frontales; da tranquilidad y confianza; en técnicas de control mental se usa para cumplir todos los deseos mientras uno se concentra en ellos, desde obtener trabajo o pareja hasta adelgazar, curar el insomnio, cambiar un hábito nocivo.

Mantra: Om shri Kuberaya namaha: Om reverencia a Kubera.

Deidad: Kubera, el señor de los genios y dios de las riquezas representado como un hombre ventrudo y contento.



Rudra mudra

Une el pulgar, el índice y el anular mientras extiendes los otros dedos.

Alivia problemas cardiacos, mareos, decaimiento y agotamiento; fortalece y concentra la mente.

Mantra: Om shri Rudraya namaha: Om reverencia a Rudraya.

Deidad: Rudra, nombre que recibe Shiva como dios de las tormentas.


Hakini mudra

Une las puntas de todos los dedos.

Mejora la respiración, oxigena el cerebro y activa los hemisferios cerebrales; fuerte estimulante de la memoria y la concentración.

Mantra: Om shri Hakini namaha: Om reverencia a Hakini.

Deidad: Hakini, nombre que recibe la shakti o energía femenina que preside el chakra Ajña (entrecejo).


Shakti mudra

Une los anulares y los meñiques, dobla los pulgares y luego dobla los demás dedos sobre los pulgares.

Favorece la respiración abdominal, combate los espasmos abdominales y las molestias menstruales, relaja y favorece el sueño nocturno.

Mantra: Om shri Shakti namaha: Om reverencia a la energía.

Deidad: Shakti, la energía femenina de la Deidad.


Shiva linga mudra

Levanta el pulgar derecho, dobla los demás dedos y apoya la mano derecha sobre la izquierda ligeramente ahuecada. Descansa las manos sobre el regazo.

Auxilia en el proceso de curación de cualquier enfermedad; combate el cansancio, la insatisfacción, la depresión y el agotamiento.

Mantra: Om namaha Shivaya: Om reverencia al Benévolo.

Deidad: Shiva, el dios destructor de la ignorancia.



Jñana mudra y Chin mudra

Une el pulgar y el índice y descansa las manos sobre las rodillas. Si pones las palmas hacia arriba se llama Jñana mudra, si las colocas hacia abajo, Chin mudra. Variante: presiona ligeramente el pulgar con la uña del índice.

Como otros mudras meditativos, se practica sentado. Representa la unión entre Dios o Ser universal y el hombre o ser individual, objetivo del yoga.

Alivia insomnio, somnolencia, depresión, hipertensión; remedio universal que alivia tensión y desorden mental, estimula la memoria y la concentración, aclara la mente.

Mantra: al inhalar So y al exhalar Ham (jam) o simplemente observar la respiración.



Atmañjali mudra

Une las manos frente al corazón y deja un pequeño hueco entre ambas.

Activa y armoniza los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, propicia el recogimiento, da armonía, calma la mente, trae discernimiento.

Mantra: cualquiera dedicado a una divinidad como Om namaha Shivaya, Om shri Krishnaya namaha, Om shri Ganeshaya namaha.

Deidad: el Atma (ser), la chispa divina que reside en el hombre, que puedes visualizar como una luz en el corazón; también puedes imaginar en tu corazón a la divinidad que corresponde al mantra.



Dhyani mudra (dhyani: meditación)

La mano derecha descansa sobre la izquierda y ambas sobre el regazo mientras los pulgares se tocan.

Mientras uno se concentra en su respiración o en un mantra la mente poco a poco se vacía de contenido o pensamientos, llevando al cuerpo a un estado de relajación que propicia el equilibrio corporal llamado salud.

Mantra: al inhalar So y al exhalar ham (jam) o simplemente observar la respiración.


Abhaya mudra (abhaya: no temor)

La mano derecha a la altura del corazón, la palma hacia el frente, la izquierda descansa sobre el muslo izquierdo o en el regazo.

Da fortaleza interior y aumenta la autoconfianza, rechaza los temores internos y los enemigos o amenazas externos, reduce el miedo.

Mantra: cualquiera dedicado a una divinidad, como Om namaha Shivaya, Om srhi Krishnaya namaha, Om shri Ganeshaya namaha.

Deidad: imagina que en tu corazón vive la divinidad que corresponde al mantra.


SIMBOLISMO Y CORRESPONDENCIAS


Simbolismo espiritual

Elemento

Virtudes

PULGAR: el Ser universal

Éter

Contemplación

ÍNDICE: el ser individual

Aire

Energía

MEDIO: el ego

Fuego

Paciencia

ANULAR: el apego

Agua

Disciplina

MEÑIQUE: acción y reacción

Tierra

Caridad


A cada dedo corresponde un elemento y un planeta; unir un dedo con otro restablece el juego energético entre elementos y planetas y estimula las cualidades asociadas a estos últimos. El cuerpo sutil se compone de 72 mil nadis (canales) que llevan varias energías como prana (aliento vital), ojas (energía seminal) y kundalini. Los nadis llegan a los dedos de las manos; realizar un mudra estimula esos canales y se establecen circuitos entre ellos. De los siete chakras cinco corresponden a puntos de la columna vertebral y dedos de las manos. Cada dedo se relaciona con un sentido de la percepción, un sentido de la acción y un órgano vital. Por ejemplo, en el Rudra mudra se unen pulgar, índice y anular: simboliza amor entre el Ser universal y el ser individual. Armoniza los elementos éter, aire y agua, así como a Venus, Júpiter y Sol y estimula el funcionamiento de los chakras Vishuddha, Anahata y Svadhishthana, así como el oído, el tacto, el gusto, el habla, la aprehensión, la excreción, el cerebro, los pulmones y los riñones.


Dedo

Simbolismo Espiritual

Elemento

Sentido

Acción

Planeta

Chakra

Poder trascendental

Órgano vital

Pulgar

Ser universal

Éter

Oído

Habla

Shukra (Venus)

Vishuddha (garganta)

Conocer pasado, presente y futuro

Cerebro

Índice

Ser individual

Aire

Tacto

Aprehensión

Brihaspati (Júpiter)

Anahata (corazón)

Moverse en el aire

Pulmones

Medio

Ego

Fuego

Vista

Movimiento

Shani (Saturno)

Manipura (ombligo)

Soportar calor, consumir gran cantidad de ali-mento

Intestinos

Anular

Apego

Agua

Gusto

Excreción

Surya (Sol)

Svadhishthana (genitales)

Soportar frío, hambre y sed

Riñones

Meñique

Acción y reacción

Tierra

Olfato

Reproducción

Budha (Mercurio)

Muladhara

(base)

Librarse de toda en-fermedad, ligereza de cuerpo

Corazón

 

Para saber más sobre mudras puede leer los libros

Mudras. Espiritualidad en las manos, de Alberto Morales, Editorial Yug.

Mudras Héctor V. Morel, Editorial Kier.

Mudras Gertrude Hirsch, Edi




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