Himnos a Kali
Kali nace durante una batalla, o a consecuencia de ella, quizá de ahí uno de sus aspectos tal vez menos aceptado por muchas personas, al menos fuera del ámbito cultural indio. Quizá de ahí su asociación común con los colores rojo y negro. Si Kali es una madre, una gran madre, su aspecto terrible y guerrero lo conserva por la violencia que a veces (más bien muchas) se asocia con el parto. La madre comparte con la naturaleza estas características, y en nuestra gran madre cósmica es más evidente aún su imponente grandeza y su fuerza, de ahí que la desnudez de Kali remita precisamente a la fuerza desnuda de la materia primordial, siempre dedicada al proceso de crear y destruir, siempre absorta en ese flujo cíclico de suavidad y violencia, de luz y sombra, de reconcentración y explosión. Es la naturaleza y la condición femenina que nos duermen en aguas nutricias y nos arrastran después en el estallido sexual. Durante siglos esta dualidad la han visto los místicos y los poetas en la tierra y en la mujer, en la diosa y en la conciencia, y todo eso se ha expresado en sus cantos.
R.O.F.
Himnos a Kali
¿Es Kali, mi Madre Divina, toda negra?
Pparece negra porque se la mira a la distancia;
pero no es así cuando se la conoce íntimamente.
El cielo se ve azul a la distancia, pero míralo de cerca
y encontrarás que no tiene color.
El agua del océano se ve azul a la distancia,
pero cuando te aproximas y lo tomas en tu mano
descubrirás que es incoloro.
Ramakrishna Paramahansa (1836-1886)
ψ
¡Contempla a mi Madre jugando con Shiva,
perdida en un éxtasis de júbilo!
Embriagada con su porción de vino celestial,
remolinea, y aun así no cae.
Erguida se sostiene sobre el pecho de Shiva,
y la tierra tiembla bajo su peso
Ella y su Señor con delirio frenético,
arrojan de sí toda vergüenza y miedo.
ψ
No es Shiva
a los pies de la Madre.
Sólo los falsos lo afirman.
Los antiguos escribieron claramente
que en tanto mataba a demonios
salvando así a los dioses del peligro,
Ma pisó a un demonio niño
caído en tierra.
Al toque de sus pies
el niño demonio se trocó
de súbito en Siva
sobre el campo de batalla.
Como buena esposa
¿habría ella jamás
de poner los pies
sobre el pecho de su esposo?
No, no lo haría.
Mas un siervo es diferente;
Ramprasad te ruega:
posa esos pies que dispersan el temor
sobre mi corazón de loto.
ψ
¡Oh Kali!, te agradan los campos de cremación;
de tal modo que he trocado mi cabeza en uno de ellos
Para que tú, que vives en tales campos,
puedas danzar ahí incesantemente.
¡Oh Madre!, ningún deseo acaricia más mi corazón;
el fuego de la pira funeraria allí arde;
¡Oh Madre!, he guardado las cenizas de todos los cuerpos
que he hallado
para que puedas venir.
¡Madre!, con Shiva, vencedor de la Muerte, a tus pies,
ven, danzando al son de la música;
Prasada espera con los ojos cerrados.
Ramprasad (1718-1775)
¿Es mi Madre Kali realmente negra?
La gente dice que Kali es negra,
Pero mi corazón no está de acuerdo.
Si Ella es negra,
¿Cómo puede ella iluminar el mundo?
Algunas veces mi Madre es blanca,
Otras amarilla, azul y roja.
No puedo determinarla ni sondearla.
Toda mi vida ha transcurrido intentándolo.
Ella es Materia,
Luego Espíritu,
Luego Vacío completo.
Kamalakanta Bhattacharya (1769-1821)
Kala es tiempo y muerte. Kali preside los dos: el cambio. El apego a la forma material (cuerpo) causa miedo a la muerte. Éste es el miedo básico arraigado en lo profundo del tallo cerebral, el cerebro primitivo, y es el principal obstáculo en el crecimiento espiritual. Invocar a Kali puede poner fin a ese miedo y amenaza. ... para los ignorantes apegados a su cuerpo físico y siempre inseguros ella es feroz, pero para los buenos, con fuerza espiritual, es Gauri, que asumió la forma de Kali para ayudar a vencer las fuerzas demoniacas del apego. Kali es, pues, la Mahavidya que destruye avidya. Es la primera mahavidya; también conocida como adya (primera nacida), uno de los nombres asignados a la Kundalini shakti.
Madhu Kanna.
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