REVISTA ESOTÉRICA EL BUSCADOR CONFERENCIAS LINKS RECOMENDADOS TIENDA ONLINE BUSCAR SUCURSALES CONTACTO FRANQUICIAS SUSCRIBETE AL BOLETIN YUG
 
EL BUSCADOR

 

En el Buscador y sus caminos encontrarás artículos de fondo, sobre esoterismo, mitología hindú, lo último en noticias de salud con métodos naturales y muchas cosas más.

JUNIO 2008

 

 

El poder del aroma en un incienso


Gabriel Alejandro Medina M.
El incienso ha estado presente desde la antigüedad hasta nuestros días en una serie de celebraciones y cultos y es un ingrediente que no sólo acompaña a los rituales religiosos sino también a aquellos sucesos más cotidianos. Conoce los misterios y los poderes que tiene cada tipo de olor.
Posiblemente es el incienso la resina aromática más popular y la más solicitada. Ha sido utilizada para acompañar a uno en las oraciones, para alabar a Dios, purificar el aire, liberarnos de las vibraciones negativas, despertar la conciencia y mejorar el estado de ánimo.
Originariamente es una goma resinosa que se obtiene de un árbol de Etiopía llamado Olíbano. Sin embargo lo que hoy podemos encontrar en los comercios y a lo que se denomina comúnmente como "incienso" es realmente una mezcla de Olíbano y otras resinas, esencias y aceites.
Podemos encontrar incienso en combinación con resinas como la mirra, la canela, el sándalo, el almizcle, el ámbar; con esencias de benjuí, de cedro, de avellana, de romero, etc., y aceites de rosa, de anís, de tomillo, etc. Por este motivo no existe un único “incienso” sino una gran variedad de ellos con aromas y propiedades diferentes, dependiendo de los ingredientes que lleve la mezcla.
En la actualidad existen una gran variedad de inciensos. Unos más baratos y otros más caros, en forma de grano o de varillas. Sin embargo es recomendable tener una cierta precaución a la hora de comprarlos pues existen muchos de ellos, de muy mala calidad, que pueden resultar tóxicos al haberles añadido otras sustancias que permiten una fácil combustión. Lo más adecuado es adquirirlos en establecimientos o tiendas esotéricas donde nos aseguren su calidad y su inocuidad.
El incienso tiene grandes poderes espirituales. Por ejemplo, facilita la concentración y la meditación individual o de un grupo, crea un ambiente placentero en nuestras casas o en nuestro trabajo liberándonos de energías negativas, atrae la energía positiva y purifica el entorno y a las personas librándonos de las malas influencias, concentra las fuerzas y las dirige hacia el objetivo que nos hemos propuesto siendo capaz de ayudarnos a conseguir lo que en un determinado momento deseamos. Perfuma, relaja y armoniza la mente. En definitiva, es un ingrediente más para que nuestras prácticas mágicas se consumen con éxito.

HISTORIA DEL INCIENSO
Acerca del nombre del incienso, los hebreos le llamaban lebonah, los griegos libanos, los árabes luban y los romanos olibanum; en todos los idiomas significa lo mismo, esto es: ‘blanco’. Sin embargo en la actualidad se le llama incienso, nombre que deriva del vocablo latino incendoere, es decir, encender, quemar, incendiar, prender fuego, iluminar. Los datos arqueológicos que poseemos sobre el incienso se remontan al Valle del Nilo: en los templos de Deir el-Bahari se pueden observar inscripciones con dibujos de rituales netamente esotéricos, donde son más que evidentes las nubecillas del humo del incienso. Hace alrededor de quince siglos, los egipcios viajaban al país de To-Nuter para buscar incienso.
Las historias narran que el rey Rama-Ka llevó a su tienda arbolitos pequeños de incienso, los sembró cuidadosamente a la hora precisa, bajo los augurios estelares y logró de esta forma perfectos y esbeltos árboles de excelente madera y gomorresina. Los fenicios, por su parte, siendo grandes navegantes y comerciantes, llevaban siempre en sus navíos leños de incienso para comerciar con el mundo conocido. Más datos históricos sobre el incienso se tienen a partir de los relatos de Alejandro Magno: se cuenta que al tomar la ciudad de Gaza, acumuló entre los preciosos objetos del botín de guerra 500 talentos de incienso y 100 de mirra. Por su lado, Estrabón nos narra cómo se hacían las transacciones comerciales con Arabia, la zona del Mar Rojo y hasta China, en búsqueda del tan preciado incienso. También Dioscórides y Plinio comentan en sus obras el auge que tuvo el incienso en los templos de los tiempos de la Roma imperial. Uno de los datos más notables se refiere a Nerón: se dice que quemó impresionantes cantidades de incienso ante el sepulcro de Popea.
En la mitología grecorromana también está presente el incienso: Leucotoe, la hija de Arcamo y de Eurinoma, se entregó en amores al bello y codiciado Apolo. Cuando Arcamo supo de tal deshonroso acontecimiento, la enterró viva llevado por la ira, pero el dios Sol, para honrar a la infeliz criatura, la convirtió en un frondoso árbol de incienso. Por esto se tiene también que, astrológicamente, los planetas que rigen a este sagrado árbol son el Sol y su hijo predilecto, Júpiter; por lo tanto el signo zodiacal que le corresponde es Leo.

SABER USAR LOS INCIENSOS
Quemar incienso es una tradición utilizada por todas las civilizaciones de la antigüedad. Cuando se logra dominar bien sus efectos, y se entiende como ciertos olores alteran el estado anímico de la persona, se obtiene un resultado realmente sorprendente.
Cada fragancia tiene su propia energía vibratoria, así que, el incienso puede ser seleccionado de acuerdo al estado que desea llegar la persona, ya sea para eliminar un estado de estrés, un profundo estado de relajación, o llegar a un estado de sanación. Es un excelente acompañante para hacer afirmaciones. Otras personas seleccionan el incienso de acuerdo a su corazonada, su intuición, logrando el objetivo deseado.
El incienso está disponible en numerosas presentaciones y grados de preparación. Sin embargo, generalmente se clasifica en dos tipos, dependiendo del uso: incienso para quema directa y para quema indirecta.
En general, el incienso grande y basto tiende a arder más tiempo que el más procesado, y el incienso de quema directa exige menos preparación para su uso pero requiere un mayor procesado previo. Aparte de esto, la preferencia por una u otra presentación depende en buena parte de la cultura, las tradiciones y los gustos personales. El incienso en barra es la forma más común y preferida usada en las culturas china y japonesa, por lo que la mayoría del incienso producido en estos países se fabrica con esta forma. En Occidente, debido a los lazos del cristianismo con el judaísmo, el incienso se suele quemar en forma de polvo o en trozos completos.

Quema directa
El incienso para quema directa es colocado generalmente en un receptáculo denominado incensario en el cual se prende el incienso y se hace ventilar para propagar su aroma
También se le llama incienso combustible cuando es prendido y abanicado; la brasa así obtenida se consumirá sin llama hasta quemar todo el incienso, sin necesidad de aplicar más calor. Esta clase de incienso se elabora usualmente con materiales de incienso fragante finamente molidos, que se unen mediante un combustible aglutinante.
Las formas más comunes en las que se comercializa son:

  • Espiral: es capaz de arder durante mucho tiempo, desde horas hasta días.
  • Cono: arde relativamente rápido. Los conos que incluyen artemisia se usan en la medicina tradicional china para tratamientos de moxibustión(1).
  • Varas huecas: esta forma de incienso en vara tiene un centro de bambú. Las variedades de mayor calidad incluyen un centro de sándalo fragante. El centro se cubre de una gruesa capa de incienso que se quema junto con él. Esta presentación se produce frecuentemente en China y la India. Cuando se usa para el culto en la religión tradicional china, las varas huecas de incienso se conocen a veces como «varas joss».
  • Varas macizas: este incienso en vara no tiene un núcleo de apoyo, siendo macizas. Al ser fácilmente divisible en trozos, permite determinar la cantidad concreta de incienso que se desea quemar. Esta es la forma más común de incienso en Japón.

 

* La moxibustión es una terapia de la medicina oriental que utiliza la raíz prensada de la planta altamisa o artemisa, a la que se le da forma de cigarro puro denominado moxa. Juega un importante rol en los sistemas de medicina de China, Japón, Corea, Vietnam, Tibet, Mongolia. Los proveedores usualmente envejecen la altamisa y la muelen hasta convertirla en polvo; y los practicantes lo queman o lo procesan aún más en escamas que semejan cigarros. A veces lo usan indirectamente, con agujas de acupuntura, y otras lo queman junto a la piel del paciente.
 
Para usar el incienso de quema directa, debe ser prendido y acto seguido apagado, de forma que el incienso continúe brillando y humeando mientras se consume.
Para disfrutarlos lo mejor es buscar un lugar especial, algún rincón favorito de la casa y ponerlo en recipientes especiales, pebeteros o incensarios en el caso de los inciensos en grano, y en tablillas especiales en el caso del incienso en varillas. Las varillas no revisten ninguna dificultad, posiblemente es la forma más cómoda de quemar incienso, sólo tenemos que sujetar la varilla en una tablita especial y prenderle fuego con la llama de un cerillo o mechero. En el caso del incienso en grano, se quema sobre carbón vegetal que previamente se enciende en el pebetero o incensario.

Quema indirecta
También llamado incienso no combustible, el uso de este tipo de incienso requiere una fuente externa de calor ya que no produce ascuas cuando se consume. El calor se consigue normalmente mediante carbón vegetal o ceniza caliente. El incienso se quema colocándose directamente sobre los carbones ardientes o sobre una placa de metal caliente en el incensario.
Es la forma más común de incienso usada tradicionalmente en Oriente Medio o en la cultura cristiana. Se dan formas parecidas de la quema indirecta del incienso en el Kōdō, la ceremonia japonesa del incienso. El incienso mejor conocido de este tipo son las resinas brutas de franquincienso y mirra, probablemente debido a las numerosas menciones que aparecen en la Biblia cristiana. De hecho, la palabra franquincienso suele ser sinónimo de cualquier forma de incienso en muchas lenguas europeas.

  • Entero: el material es quemado directamente en su forma bruta no procesada sobre ascuas de carbón.
  • Pulverizado o granulado: el material se parte en trozos más pequeños. El incienso se quema así rápidamente, proporcionando un corto periodo de olores intensos.
  • En pasta: el incienso pulverizado o granulado se mezcla con un aglutinante pegajoso, como fruta seca, miel o resina blanda, formando pequeñas bolas o tartaletas, una práctica muy común entre las culturas que utilizan el incienso. Gran parte del incienso arábigo, llamado bukhoor o bakhoor, es de este tipo.

Manufactura
Como sucede en muchos oficios, el perfumista, balsamero y ungüentario sabe bien cuándo se trata de un verdadero perfume o esencia, sin base artificial o falsificación. Vale por lo tanto aclarar que quienes desconocen cómo es el incienso utilizan muchas veces equivocadamente, por ignorancia o engaño, sabina real (Juniperu Lycia o Juniperus Thurifera) proveniente de África y que por poseer trementina exhala un agradable perfume. Sin embargo, como su nombre lo indica, no pertenece a la familia de la Boswellia, y por lo tanto, los efectos no serán los buscados, al utilizarse una gomorresina diferente. Asimismo, se le llamó incienso a otras gomorresinas en algunas partes del mundo: al ajenjo en Andalucía, a la Artemisa Aragonensis en las islas Canarias, a la Grindelia Glutinosa o palaucupatli en México, o a la Thuaria Chilensis en Chile.
La obtención de la gomorresina del incienso se realiza haciendo una incisión en los troncos de los árboles de Boswellia, de esta manera la resina fluye, se seca al contacto con el aire y se forman entonces pequeños granos redondeados de una coloración amarilla pálida y opaca, de textura quebradiza y cuyo diámetro no pasa de los 2 centímetros. Cuando los granos entran en contacto con el fuego se derriten, exhalando así su exquisito aroma.
El incienso pertenece a la familia de la Boswellia, y en diversos páises y regiones se usan las diversas especies de este vegetal.

Incienso y cáncer
Algunos estudios recientes llevados a cabo en templos budistas de Taiwán han relacionado la quema de incienso con el riesgo de contraer cáncer, debido a los elevados niveles de benzopireno (hidrocarburo aromático policíclico) en el humo resultante. Hay que tener presente que todo es relativo: la cantidad de benzopireno que se puede llegar a concentrar en un hogar donde se quemen algunas varitas o bastoncitos no tiene nada que ver con la que se produce en un lugar como el que se describe en el estudio (un sitio con mucha gente en su interior, muy mala ventilación y donde se quemando grandes cantidades de incienso que llegan a impedir la visibilidad) por lo que no es posible extrapolar el caso y serían necesarios más estudios para llegar a conclusiones más concretas y adaptadas al uso doméstico.
 
USOS RITUALES

  • Se utiliza en ritos mágicos para abrir "bóvedas", para dar fuerza a los trabajos, en las misas espirituales, etc.
  • Limpia nuestros hogares y a nosotros mismos.
  • Los aromas tienen poder, nos permiten concentrarnos tanto mental como espiritualmente en los ritos y llevar a cabo nuestra obra.
  • Ayuda a sacar energías negativas: hay que quemarlo del interior de la casa, empezando por la habitación del fondo, hacia el exterior, terminado en la puerta de entrada. Se deja que se llene la habitación de humo, con las ventanas cerradas, para que impregne bien de humo todos los rincones, así arrancará de las paredes y techos todas las energías negativas. Después se abren las ventanas de par en par para que salgan las energías nocivas al exterior y desaparezcan.
  • Para la entrada de energías positivas: se deben hacer pasar los humos de fuera hacia dentro. La puerta principal deberá estar abierta mientras dure el ritual y terminaremos por el fondo de la casa, es decir, con la última habitación y esta vez con las ventanas cerradas. Pasada media hora podemos abrirlas.
  • No se debe quemar sin motivo alguno, no sirve de nada y es una pérdida de tiempo.

PARA QUÉ SIRVE CADA INCIENSO
Incienso natural: revitalizante, despeje mental, clarificador, relajante ideal en la meditación, estabilizador emocional.
Estoraque: suavizante y unificador atrae gente, relaja es sensual y activa lo sexual, armonizante emocional, sensual, unifica, para el amor.
Ámbar: revitalizante en lo anímico, anti estrés, estabiliza en general.
Jazmín: estimulante anímico, antidepresivo, unificador.
Pachulí: para la meditación, estabilizador, para lo sensual y para el dinero.
Frutilla: para los afectos y las emociones, unifica y relaja, es anti estrés.
Pino: es refrescante y revitalizante; despeja la psiquis.
Eucaliptos: relajante y refrescante, clarifica y optimiza.
Violeta: suaviza, relaja, unifica y estabiliza anímicamente.
Lavanda: revitalizante, refrescante, ayuda al despeje psíquico y a la sensación de paz.
Jazmín: mejora la meditación y aumenta el apetito sexual.
Frankincense: atrae el dinero, ayuda a la meditación y al despojo.
Rosa: atrae el amor, ayuda a aprender a amarse uno mismo y a atraer la amistad.
Jengibre: para el poder. También relaja el espíritu.
Cedro: para la limpieza y la purificación. Ayuda a la valentía.
Sándalo: protección, sanación.
Mirra: protección, espiritualidad.
Gardenia: para aliviar el dolor de un amor.
Coco: protección, purificación.
Canela: para atraer el dinero y el éxito.

AROMAS DE ACEITES E INCIENSOS
Bergamota. Tiene aroma fresco y limpio, agrio como limón, pero floral. Es una esencia equilibrante y regeneradora que, se dice, tiene la propiedad de ayudar a salir de melancolía y depresión.
Geranio. Apropiado para cuidar la piel, relajar mente y cuerpo, y regular cambios de humor asociados con la tensión premenstrual; sus propiedades antibacterianas y su acción insecticida han sido confirmadas. Se usaba para detener hemorragias, curar la piel y aliviar trastornos digestivos.
Jazmín. Esencia profunda, dulce y rica. Se cree que es antidepresiva, ayuda a entrar en calor, combate ansiedad, beneficia la piel y al cuero cabelludo; afrodisíaco, equilibrante emocional, calmante, antiséptico y sedante.
Lavanda. Popular y versátil, posee un perfume penetrante y floral que constituye un remedio popular para el insomnio. Buen analgésico y antiespasmódico (cura o calma contracciones musculares), que mezclado con otros aceites en el baño alivia dolores de cabeza y musculares; inhalado alivia resfriados.
Limón. El aceite se obtiene de la cáscara y es fresco. Actúa como antiséptico, astringente, bactericida y rejuvenecedor, se ha usado con éxito en casos de venas varicosas, ulceras gástricas, para el cuidado de la piel, depresión, ansiedad y problemas digestivos.
Manzanilla. Da tranquilidad y relajación, útil para el estrés, pieles irritadas y dolores musculares. La manzanilla romana (C. Nobile) es empleada en alteraciones emocionales, mientras que la alemana (M. Recutita), de color azul, posee efectos antiinflamatorios.
Mejorana. Familiar de la menta, su esencia es dulce y cálida. Serena la mente y alivia tensión muscular. Investigadores japoneses han confirmado su acción sedante, fungicida y antibacteriana.
Menta. Refrescante y vigorizante, desprende fresco y balsámico perfume, y es excelente estimulante mental. Tradicionalmente se ha utilizado para aliviar dolores de estómago; también mejora el estado de atención y estimula el cerebro sin afectar el ritmo cardiaco.
Naranja. El naranjo amargo o de Sevilla produce tres aceites esenciales: naranja, neroli y petitgrain. Todos se utilizan para combatir estrés; su aroma es fresco y agradable. Se dice que empleados sobre el abdomen alivian indigestiones; luego de aplicarlos se debe evitar el Sol durante seis horas.
Pachuli. Se considera afrodisíaco por su aroma profundo, tenue y penetrante que evoca reacciones emocionales intensas; es antidepresivo, antiséptico, antiinflamatorio, desodorizante y sedativo en dosis leves. Da buena base en un perfume personal y aceite para masajes.
Romero. Posee perfume fresco y herbáceo que revitaliza cuerpo y mente, pues estimula al sistema nervioso central. Las personas con tensión sanguínea elevada, epilepsia y embarazadas deben evitarlo.
Rosa. Asociado con amor y belleza, se sigue utilizando para levantar el ánimo. Buen antidepresivo, alivia la tensión premenstrual mediante unas gotas en el baño; mejora la capacidad de atención.
Sándalo. Se utiliza en Oriente como incienso y es conocido por su poder analgésico y calmante, así como por su peculiar aroma. Sirve para calmar y refrescar el cuerpo y reduce inflamaciones e infecciones; en perfumería es muy frecuente por lo perdurable de su aroma.
Ilang-Ilang (Ylang-Ylang). Su nombre significa flor de flores. Tiene propiedades antidepresivas, afrodisiacas, sedantes, calmantes, estimulantes y antisépticas. Ha dado resultado en casos de ritmo cardiaco acelerado, depresión, frigidez, impotencia, presión alta y tensión.

Bibliografía:
María Elena Moura, “Aromaterapia, sinónimo de salud y belleza”, en www.saludymedicinas.com.mx
“Incense burning releases cancer-causing chemicals”, en www.newscientist.com

Lecturas recomendadas:

Guía rápida de inciensos y velas, Editorial Yug.

 



©Yug S.A. C.V. Puebla 326-1, Col. Roma, México D. F., CP 06700 Tel. 5553 5531, email: franquicias@yug.com.mx

Servicio al Cliente
Los precios que muestra nuestra página están en pesos mexicanos Todos los precios y existencias están sujetos a cambio sin previo aviso.