Revista esotérica El Buscador y sus caminos:
Te invitamos a que leas la version web de la revista El Buscador. En los reportajes encontrarás temas de fondo sobre esoterismo, mitología hindú, yoga, astrología, numerología, lo último en noticias de salud con métodos naturales y muchas cosas más.
Si deseas leer la versión impresa la puedes conseguir en las tiendas YUG o te puedes suscribir, para que la recibas por correo tradicional.
Tarifas para anunciarte en la versión impresa:
En el Buscador y sus caminos encontrarás artículos de fondo, sobre esoterismo, mitología hindú, lo último en noticias de salud con métodos naturales y muchas cosas más. Si deceas ser informado de cuando se actualiza el boletin Yug. SUSCRIBETE AL BOLETIN YUG.
Marzo 2010
Para encontrar un artículo de su interés , simplemente escriba algunas palabras descriptivas relacionadas con el tema que buscas y presione la tecla "Intro" (o haga clic en el botón de búsqueda) para ver la lista de resultados relevantes
El camino de la Presencia
S. D. P.
Quisiera invitaros a reflexionar sobre los acontecimientos ocurridos a lo largo de vuestras vidas que definís como negativos, con el fin de producir un cambio y transformarlos en bendiciones.
Digo esto porque, a pesar de estar acostumbrados a vivir en determinada forma, en realidad no existe una “mala estrella” en vuestras vidas.
Un sabio amigo mío decía: “¡No hay estrellas de mal agüero, sino sólo personas que no saben leer el cielo!”
Si aceptáis esta idea, descubriréis inmediatamente que cualquier cosa que os suceda puede ser transformada en una maravillosa oportunidad: la posibilidad de observarse.
En la vida a menudo ocurre que minutos, horas y días enteros pasan sin que, ni siquiera por un instante, nos enteremos de nuestra existencia, del hecho de estar vivos. Cuando vivís sin daros cuenta de vosotros mismos, es decir, cuando no os observáis, os encontráis en otro mundo, en un lugar en el que en realidad no vivís. Estos minutos, horas y días enteros, son minutos, horas y días de “no vida”.
Esta es la condición ordinaria en la cual transcurre la mayor parte de los hombres los aproximadamente ochenta años de su existencia. El hombre ordinario, sin darse cuenta, vive los eventos como poderosos condicionamientos: su vida entera no está bajo su mando, sino más bien sujeta a la ley del accidente. A menudo se encuentra haciendo cosas que no ha decidido, de las cuales no tiene control, que no obstante cree haber elegido.
Existe para el hombre la posibilidad de modificar este estado de casualidad, de alcanzar una calidad de vida diferente e intensa.
Existe la posibilidad de sustituir esta condición de mecanicidad por un estado de presencia, por medio del cual se logra transformar la vida en un maravilloso campo de entrenamiento de experiencia consciente, con una dirección evolutiva. Se pueden entonces transformar aquellos condicionamientos limitantes en simples condiciones para evolucionar.
Los hombres que saben están interesados en una única cosa: la búsqueda de la presencia. ¡Debemos intentar reproducir un estado de presencia absoluta si en realidad queremos vivir!
¿Os habéis preguntado alguna vez qué es la presencia? Seguramente os habrá sucedido que, de repente, sin ninguna razón aparente, la mente se haya abierto, iluminado, y que la visión de las cosas, de los pensamientos que estabais siguiendo un momento atrás se haya expandido. De vez en cuando sucede...
La condición apenas descrita, voluntariamente de manera genérica, está cerca del concepto que tengo de la vida. Yo creo que los hombres pueden vivir en un instante continuo de este tipo: ésta es para mí la vida real. Detrás de este instante se encuentra el sueño, es decir, una forma de “subexistencia”.
En el sistema de ideas que yo transmito, por “vivir” se entiende la posibilidad de acoger cada oportunidad, de encontrar la ventaja de cada cosa, de ser siempre, con continuidad: todo esto significa “estar presente”.
Cuando no existe presencia se habla en cambio de sueño, de supervivencia.
La presencia no es necesaria para sobrevivir. Por la mañana os despertáis y durante el día os ocurren las cosas más diversas: os da fiebre, encontráis aparcamiento, perdéis un llavero, etc. Todo esto sucede, de cualquier forma las cosas suceden, ¡aun sin estar vosotros presentes!
Por lo tanto, el estado de conciencia comienza cuando os dais cuenta de no estar presentes. En ese momento, por primera vez y en forma más concreta, os enteráis de poseer una conciencia.
LO MEJOR DEL BUSCADOR Y SUS CAMINOS
|