El rostro de Leonardo da Vinci
Luis Alberto López Suárez
Leonardo da Vinci es un personaje que siempre causa por su talento, creatividad y versatilidad.
Empecé a interesarme en Leonardo por sus obras artísticas cuando yo practiqué la pintura y el dibujo. Después, al introducirme en la lectura de temas esotéricos me di cuenta de que en sus composiciones pictóricas expone simbolismos místicos, como el mudra con los tres dedos doblados sobre la palma y el índice señalando hacia arriba. En la medida de sus pinturas emplea la proporción áurea. La cantidad y la colocación de personas y objetos en sus diseños tiene significados cabalísticos.
Una vida tan fascinante y enigmática como la de Leonardo provoca curiosidad por conocer algo acerca de su carácter y personalidad.
Visto desde el enfoque astrológico y según lo que narran sus biógrafos, nacuió el 15 de abril de 1452 en Vinci, cerca de Florencia, y de ser cierta tal fecha es nativo de Aries, cuyo elemento es el fuego, y si sumamos los dígitos de esa fecha nos da 22, número capital que reducido a un dígito equivale a 4. La astrología y la numerología pueden darnoas una idea sobre sus características personales complementadas con el análisis fisiognómico. La fisionomía es una técnica para conocer la psicología de las personas observando sus rasgos faciales. Su origen se remonta a los estudios de Aristóteles y Pitágoras. Los chinos la estudian con el nombre de Siang Mien, que significa espíritu que investiga.
En dicha técnica empírica debne evitarse apreciaciones erradas por minimizar o sobrevalorar los rasgos de la persona objeto de estudio. Aunque no soy especialista en éste, elaboré un análisis caracterológico del rostro de Leonardo y para tal propósito utilicé cuatro de sus retratos:
el que lo muestra de perfil y con barba (no hallé alguno donde se vea de perfil sin barba), el dibujo de “El hombre de Vitrubio”, en el cual aparece desnudo, de frente y con la cara rasurada, su pintura de medio frente con barba, en la que se le ve escribiendo, y su autorretrato de medio frente en los años de su vejez, calvo, con barba larga y cabello en los lados.
Las formas del rostro de Leonardo facilitan su interpretación porque tiene rasgos pronunciados muy característicos. El contorno de su rostro encaja entro de la figura geométrica del cuadrado. No puede decirse que es una cara horizontal o vertical.
Tiene las zonas correspondientes al intelecto, emoción e instinto equilibradas. Contrario a lo que podría suponerse, su frente, la zona del intelecto, no es desmedida, y en su rostro de viejo se le ve con mayor espacio debido a la calvicie.
En sus retratos destaca la mirada penetrante, seria, enérgica, sus pómulos prominentes abiertos, la ceja larga, recta, su boca larga con labios delgados, curvados hacia abajo, denotando pesimismo, y su mentón ligeramente ondulado de la parte inferior. Todo el conjunto denota mucha energía.
En el autorretrato de su senectud se notan los rasgos más suavizados, menos severos, con la mirada más serena y la nariz menos afilada.
Se afirma que Leonardo era bello y en su pintura donde aparece escribiendo se aprecian sus ojos claros, con matiz de color azul, su cabello y barba rojizos, con ondulaciones, que se notan en su retrato de senectud.
Éstas son las características que aprecié en el rostro de Leonardo:
ASPECTO CORPORAL
Vigoroso: puede denotarlo su apretada mandíbula, y sus biografías lo confirman.
Carismático: los pómulos prominentes son rasgos comunes en personas carismáticas, exitosas y famosas, como es también el caso de Abraham Lincoln.
MENTALIDAD
Reflexivo: son así las personas de frente rectangular y párpado superior delgado.
Analítico: su párpado inferior curvo es de observador, así como sus ojos de mirada profunda y penetrante, Su frente rectangular es de quien sintetiza.
Creativo: su frente inclinada es propia de oradores y escritores. El párpado inferior curvo lo hace imaginativo y visionario.
Memorista: la forma rectangular de la frente es signo de buena memoria.
Concentrado: se aprecia en su ceja baja, los pliegues del entrecejo marcados y la mirada penetrante.
Intelectual: por su mejilla sin relleno, aunque esta característica es más frecuente en rostros triangulares con la base hacia arriba.
CARÁCTER
Tenaz: es notorio en su mentón, mandíbula y pómulos pronunciados, tensos.
Dominante: por la nariz ligeramente convexa y sin relleno, lo mismo que por la mandíbula apretada. Seguramente su dominio era sobre sí mismo.
Ambicioso: por su nariz larga y levemente convexa. Su ambición era de conocimientos y creación.
SOCIABILIDAD.
Solitario: se detecta en su nariz sin relleno en la parte central, y su mejilla sin relleno denota independencia, separatividad.
Aventurero: el mentón ligeramente ondulado en la parte inferior es típico de espíritus aventureros y arriesgados. Su aventura fue conocer los misterios de la naturaleza.
Misántropo: se indica en la punta de la nariz con leve inclinación hacia abajo. Él decía que la maldad humana no conocía límites.
Libre: su larga cabellera y barba muestran su carácter apartado de los convencionalismos y su afán de libertad, aunque esa actitud era común en la época renacentista.
Místico: lo transmite en su mirada profunda y penetrante.
Comunicativo: su frente inclinada lo induce a expresarse continuamente escribiendo. Asimismo por la boca larga, aunque los labios delgados lo revelan reservado. Tal vez así era en su comunicación oral y en la discreción cuando investigaba.
LABORIOSIDAD
Trabajador: su larga nariz es indicio de laboriosidad.
Ordenado: notorio en su mentón prominente y el cuadrado de su cara con rasgos firmes.
Emprendedor: su nariz sin relleno le da esta característica.
Práctico: su frente rectangular lo hace buscar el aspecto utilitario de las cosas.
Versatil: el mentón levemente ondulado es común en aquellos a los que se facilita cualquier cambio de actividad y la variedad en sus ocupaciones.
Para concluir diré que Leonardo era un ser de contrastes que se alejó de los comportamientos comunes, po lo mismo no debe extrañarnos que alguno de sus rasgos indique una cualidad y haya desarrollado también la contraria.
Como ejemplo, menciono que en sus notas, al hablar de la maldad humana dijo: “Los hombres siempre combaten furiosamente buscando dañarse lo más posible. ... Ávidos de sangre, centrarán toda su voluntad en la guerra, el dolor, el odio y la muerte, sin que importe ya quiénes son las víctimas”.
No obstante, Leonardo diseñó máquinas de guerra y sistemas bélicos muy destructivos.
Leonardo era un hombre vigoroso y lleno de energía, por lo que seguramente podría ser tan fecundo en lo biológico como en lo intelectual, pero no tuvo hijos, en cambio adoptó uno al que le decía Salaino, lo que indica su gusto por la paternidad y por los niños. Así era Leonardo da Vinci.
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