CARTA DEL EDITOR
Hace unos años publicamos un artículo de budismo zen titulado “No estoy bien, no estás bien, pero está bien”. En este número Sai Baba nos dice que él sólo ve paz y paz a su alrededor; en cambio nosotros, sí, tú y yo, ¿qué vemos?, ¿está todo bien y en paz? Parece que depende de nosotros y no de lo que está pasando: crisis económica, de seguridad, injusticias y una larga y lamentable lista que no podemos solucionar y sin embargo, incluso la gente más abrumada y apesadumbrada tiene momentos en los que se siente bien o menos mal, y esto es la prueba de que en efecto, todo depende de mí, de cómo estoy y cómo percibo el mundo. No puedo cambiar al mundo, no lo puedo pintar de rosa, pero me puedo poner lentes rosas.
En una lectura más profunda de las palabras de Sai Baba también podemos ver una invitación a lograr el estado último de paz y unidad que se goza cuando se alcanza la liberación, la iluminación. Desde el punto de vista de un ser iluminado, todo el sufrimiento es ilusorio y sólo Dios es real.
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