El poder del pensamiento
Fernando Brocca
Todo lo que existe se generó primero en el sueño y el pensamiento de un creador…
Si lo observamos detenidamente, todo lo que nos rodea es una causa o una consecuencia de nuestros actos y estos a su vez son consecuencia del pensamiento. Tal vez si es la primera vez que escuchas esto te parezca confuso, pero pensemos en algo que ocurre de forma cotidiana. ¿Has observado que la gente que tiene abundancia económica confía en que cualquier proyecto que emprenda resultará bien y que tiene éxito? Esto sucede también a la inversa cuando la gente está pasando una mala racha y centra su atención en la escasez y carencias parece que la racha se extiende y empieza a salir todo mal. Seguramente tú mismo has vivido estas situaciones o algunas parecidas. Cuando te sientes bien, te ves bien. Cuando, por el contrario, piensas que no estás bien o que las lecciones de la vida son muy difíciles, te atrapas en una red de dolor y frustración. Así podríamos explorar juntos cómo nuestro pensamiento, el tuyo, el mío y todos los pensamientos funcionan.
Comencemos por comprender que nuestro pensamiento produce energía que es enviada a todo el universo como una señal de radio. El universo no escoge ni limita la energía que le llega. Para él cada emanación de energía es importante. Y la energía que recibe la agrupa con energías similares o armónicas. Por ejemplo, si piensas que tendrás un día excelente el universo recibe la señal y en su gran archivo busca qué tipo de elementos resuenan con tu pensamiento y los agrupa, es como si los pusiera a tu disposición. Sin embargo, si tu pensamiento emana otra señal pensando “Es viernes de quincena, habrá mucho tráfico y seguramente será un día muy pesado” entonces el universo también capta la señal y la agrupa con elementos relacionados con esta energía. (Quizá la razón del caos de los viernes de quincena sean miles de personas contribuyendo con pensamientos similares a generar el caos.)
Ahora bien, parece simple: tú lanzas energía y esta energía es recibida y puesta con otras energías que se parecen. Mas, ¿cómo afecta este envío y recepción de energía nuestra vida cotidiana? Tiene que ver con la segunda parte del proceso. Una vez que el universo recibe tu señal y la agrupa te sintoniza con esa señal y ese grupo de señales afines. Por ejemplo: si estás embarazada envías una energía que tiene que ver con bebés, pediatras, ropa de maternidad, etc. Entonces te sintonizas con eso. Comienzas descubriendo que hay muchas mujeres en el mismo estado, que hay pequeñitos por todas partes, aparecen frente a ti un sin fin de situaciones que te recuerdan que estás embarazada.
Por otro lado puede ser que si piensas que tu embarazo es peligroso o que no estás lista todavía, frente a ti aparecen casos de embarazos difíciles, en la tele, con tus amistades, y eso te causa temor. Entre más temor y más cantidad de pensamientos sobre el riesgo, es más la cantidad de referencias a un embarazo difícil. Y se vuelve un ciclo destructivo. Otro caso similar es cuando constantemente estamos pensando en los conflictos económicos: “las deudas crecen cada día”, “no vamos a salir de éesta”, “ya no me alcanza”. Estas expresiones son energía que sale en todas direcciones y el universo la recibe. Entonces, igual que con la maternidad, el universo me conecta con la carencia, las deudas y las situaciones difíciles. Entre más energía lanzo más refuerzo el vínculo. Imagina que tu señal es como un hilo azul cuando piensas en la abundancia y prosperidad y rojo cuando tus pensamientos se enfocan en las deudas y la escasez. Si es un hábito quejarte de lo que no tienes, envías un hilo rojo todos los días y si además tres o cuatro veces piensas en las deudas y antes de dormir una y otra vez haces cuentas para descubrir qué tan grande es tu escasez, al final de cada día tienes un cordón rojo conectándote con estas situaciones. ¿Cómo sería si haces esto diario o lo has venido haciendo por años? Pues tienes un cable grueso formado por cada hilito rojo que ha nacido en tu pensamiento. En consecuencia, ¿qué encuentras en tu vida? Lo que sintonizas: escasez, frustración, carencia, deudas, todo lo que forma una situación difícil.
Veamos ahora el listón azul de y prosperidad y pensemos que la situación económica mejora continuamente, que el universo tendrá buenas noticias para mí pronto, que mis deudas en un plazo de tiempo podré pagarlas, o cosas mucho más importantes como el hecho de que estoy sano y tengo la capacidad de trabajar, que tengo una familia que me apoya y me estimula para seguir o que cada día es una oportunidad para mejorar y evolucionar.
Date cuenta. Tu pensamiento está ahora mismo enviando hilos de energía y puede ser roja si tú piensas que esto es una tontería y que la situación no cambiará porque lo pienses. No porque pienses que tendrás miles de pesos van a aparecer, pero tampoco centrándote en las deudas y sufriendo éstas desaparecerán y lo que es un hecho es que para tener una vida feliz, o viajes o miles de pesos primero necesito creer que puedo tenerlos. Yo nunca he visto a alguien que por quejarse y lamentarse consiga dinero, pero sí a mucha gente que pensando positivamente deja de preocuparse y se ocupa en conseguirlo.
Es importante comprender que las leyes universales funcionan para todos no importa si crees en ellas o si te parecen absurdas; simplemente existen y puedes ocuparlas a tu favor. Te pido que solamente des la oportunidad a tu pensamiento de manifestarse. Prueba en la mañana, piensa que será un día magnífico, confía en que todo saldrá bien, cree en tus capacidades y en que tienes aliados maravillosos para lograr lo que sueñas. Construye de tus pensamientos generadores un hábito. Si has ocupado miles de pensamientos limitantes a lo largo de los años porque no puedes ocuparte en mucho mayor medida de pensamientos constructivos y felices, céntrate y enfoca tu atención y tu energía en cosas positivas, en la alegría, en buenos recuerdos y en tus anhelos más profundos.
Comienza ahora, piensa que eres exitoso, sano, lleno de armonía y paz, piensa que la gente es buena y que el mundo es un lugar seguro. Que mereces ser feliz y que tienes a tu alcance todo lo necesario para serlo. Piensa… y alimenta tu pensamiento, deja que florezca, deja que los hilos se fortalezcan y confía que muy pronto estas semillas que son los deseos, con esos pensamientos que las nutren, en esa tierra fértil que es el universo, darán frutos hermosos para ti y los demás.
Tu poder personal es ilimitado si sabes cómo utilizarlo. No lo desperdicies, no pierdas tu tiempo en el sufrimiento, la angustia o el resentimiento. Ocúpate pensando y construyendo positivamente la vida que quieres y siembra semillas a diario para que cuando venga el tiempo, la cosecha sea abundante, prospera y hermosa.
Un sabio maya me dijo: “Si aprendes a ver sólo las cosas buenas por el tiempo necesario y lo practicas, descubrirás que sólo existen cosas buenas…
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