Wicca: principios y reglas de una tradición
Verónica Hernández (Tessa)
Los brujos y brujas modernos son hombres y mujeres que siguen un estilo que rinde reverencia a la naturaleza como manifestación viva de la Divinidad, siguiendo siempre reglas éticas en su actuar. Creemos en la existencia de un Dios padre y una Diosa madre en una jerarquía de igualdad, buscamos reencontrarnos con los espíritus de la naturaleza y aprender de ellos. Somos los nuevos paganos del siglo XXI, quienes por medio de Wicca buscamos recobrar las enseñanzas de los druidas.
LA TRADICIÓN WICCA
Wicca es la tradición espiritual moderna que proviene de la “vieja religión” propagada por los celtas. Hoy es considerada una tradición neopagana por no formar parte de las religiones cristianas. Aunque sus orígenes estén en Europa, es una tradición sin tiempo, raza, lengua o continente. Es un camino para todos que puede ser adaptado a cualquier pueblo del mundo. Sus enseñanzas son para las personas, no para alguna cultura. Por eso los latinoamericanos podemos adoptarla como camino, como forma de entender el mundo y vivirla desde nuestra herencia latina.
Al escuchar la palabra Wicca nos puede sonar ajena y distinta a todo lo que conocemos. Su etimología probable está en dos raíces celtas, wic o wit, vocablos anglosajones que significan sabio o erudito. Antiguamente, en los grupos celtas una persona sabia era la que poseía conocimientos sobre la naturaleza, los árboles y las hierbas, los utilizaba en sanación, adivinación y magia; lo que lo distinguía del resto de la población, definiendo así a Wicca como la práctica de gente sabia. La segunda raíz sería la palabra celta wick, que significa flexible o ágil. Estos términos son básicas dentro de la concepción celta del mundo, en la que el hombre sabio es quien tiene la capacidad de adaptarse a su entorno y agilidad para convivir con él. Uniendo ambos conceptos, podemos decir que Wicca es la práctica flexible de personas sabias.
Al hablar de Wicca surge una interrogante: ¿es una religión? En el sentido literal de la palabra podemos contestar que sí, porque es una práctica basada en re-ligar o volver a juntar el conocimiento, y Wicca precisamente busca reunir las enseñanzas y la sabiduría de los pueblos pasados al tiempo que integra y acepta otras prácticas o creencias espirituales, con la firme idea de que todo conocimiento que lleve al crecimiento es favorable sin importar de dónde provenga. Sin embargo, si pensamos en las religiones más practicadas actualmente, Wicca no cumpliría con los requisitos necesarios para incluirla en este rubro.
Enumeraré una serie de conceptos clave que marcan por qué Wicca debe ser considerada una tradición espiritual:
- No existe una sola iglesia o congregación de Wicca; hay muchas ramas de la tradición con bases comunes pero que abordan la práctica de maneras diferentes, conservando así el respeto a las diferencias de pensamiento entre los hombres.
- No existe un representante de Wicca reconocido por todos sus practicantes.
- No dispone de un libro sagrado o Biblia para guiarse, lo que la hace ser abierta al no estar terminada o completa la enseñanza.
- Su doctrina no es impuesta por una organización única con una conformación jerárquica.
- Permite a sus seguidores practicar el culto por su cuenta, solos, lo que imposibilita saber el número exacto de practicantes de Wicca.
- También hay la formación de pequeños grupos (13 personas) llamados coven, que se reúnen para compartir, estudiar, crecer espiritualmente y practicar la tradición. Son en su mayoría compuestos por amigos y familiares de diferentes edades. Los miembros crean sus reglas, su organización y transmiten la enseñanza de generación en generación.
- No tiene un sistema de prácticas espirituales compartidas por todos los wiccanos; se asume que cada individuo o grupo desarrollará su propio sistema de acuerdo con sus deseos y necesidades.
- El conocimiento se da en tres niveles (aspirantes a iniciados, sacerdotes y sacerdotisas, sumos sacerdotes y sumas sacerdotisas) a los que cualquier persona puede llegar.
- Existe la posibilidad de autoiniciarse dentro de Wicca, sin depender de la autorización de una persona o de una institución para ser un wiccano.
- No se autoproclama el único camino para la salvación; por el contrario, busca incluir conocimientos y sabiduría de otras religiones, creencias y tradiciones.
Para definir Wicca prefiero utilizar el término tradición espiritual. Una tradición es “trasmisión oral de la sabiduría pasada, hecha de generación en generación. // Doctrinas que se conservan en un pueblo por transmisión oral o escrita de padres a hijos.// Conjunto de leyendas de un pueblo” (Diccionario de la lengua española). Wicca es un camino hacia la espiritualidad; investiga y estudia todo lo que concierne al espíritu, a nuestra esencia, a lo que somos realmente. Lo espiritual no es más que otra dimensión del yo que nos lleva a una profunda conexión con el Universo al trascender lo personal y llegar a la Unidad.
La dimensión espiritual es impalpable, inobservable; es la sustancia divina y la fuerza que se reconoce en todo lo que existe; es la fuente creadora en nuestro interior y la conciencia que incorpora la realidad física y la realidad del alma. El camino espiritual nos lleva a encontrarnos con la Divinidad, con el poder creador del Universo masculino-femenino, y que en Wicca identificamos como el Dios, la Diosa y el Gran Espíritu. Esta trinidad es el origen y sustento de todo cuanto existe. Develar los misterios que encierra es tarea del que desea iniciarse en la búsqueda de sí mismo en un camino espiritual.
El modo de entrar en contacto con la dimensión espiritual son los mitos y leyendas, la magia, los sueños, el arte, las visiones, los rituales, la oración, la meditación, la contemplación, la intuición y los sentimientos, formas que Wicca usa y promueve en todos sus practicantes.
Aunque no exista un libro específico o una orden religiosa que nos marque los preceptos que debe seguir un wiccano, hay ciertos puntos transmitidos oralmente a lo largo del tiempo que nos dan las base para practicar la tradición espiritual Wicca, a estos los conocemos como las reglas de ética, la rede, los valores y los principios ecológicos.
REGLAS ÉTICAS DE WICCA
Para lograr una sana convivencia es necesario seguir ciertas reglas, valores y principios; así funcionan las cosas dentro de un círculo, un coven, nuestra familia y la sociedad entera. En Wicca acordamos seguir tres reglas éticas que permiten tener una convivencia pacífica y responsable con las personas y con toda la naturaleza. Debido a que defiende muy pocos absolutos y no posee dogmas o doctrinas basadas en una fe ciega, como tampoco sigue las enseñanzas de ningún libro específico ni se basa en revelaciones, es necesario retomar la sabiduría de los pueblos antiguos postulando líneas generales que todos compartimos. Las llamamos el Principio Wicca, la Ley de Tres y la Regla de Oro.
El Principio Wicca
“Haz lo que desee tu corazón, mientras no dañes a nada ni a nadie”.
Esta es la regla fundamental del wiccano; nos invita a tomar conciencia de nuestros deseos más profundos al mismo tiempo que nos da la libertad de llevarlos a cabo, siempre y cuando estemos atentos a las muchas consecuencias que pueda traer nuestra conducta. Por lo tanto, debemos observar todos nuestros actos con cuidado para causar el mínimo daño y en la medida de lo posible evitarlo.Debemos responsabilizarnos de nuestras acciones y observar una conducta ecológica, respetado y protegido todo cuanto existe en el Universo. Nada nos pertenece a los seres humanos, somos únicamente parte de la creación y no dueños de ella.
El uso de drogas o sustancias que alteran a nuestro organismo es considerado una forma de daño a nosotros mismos, y aunque no juzgamos a quienes han decidido utilizar alguna sustancia, aun con un fin de descubrimiento espiritual, Wicca en ningún momento fomenta o promueve el consumo de algo que pueda dañarnos.
La Ley de Tres
“Todo lo que hacemos, bueno o malo, volverá a nosotros multiplicado por tres”.
Esta ley nos habla de que todo aquello que lancemos al Universo (palabras, sentimientos, actos, pensamientos) se nos devolverá de la misma manera pero potenciado. Lo que hagamos tendrá repercusiones en el Universo. No vivimos aislados, el acto de uno nos enaltece o nos empobrece a todos.
Esta ley no se refiere a un castigo en el presente o en vidas futuras. Wicca no cree que la naturaleza castigue; al contrario, toda experiencia es una enseñanza que nos impulsa y motiva a ser mejores. Aunque muchos seguidores de Wicca comparten la creencia en la reencarnación, lo fundamental es que en algún momento de nuestra existencia se nos devolverá lo que hemos dado al Universo. Por lo tanto, creer o no en la reencarnación no nos exime de ninguna manera del cumplimiento de esta ley.
La Regla de Oro
“Trata a todo en el universo de la misma forma en que desees ser tratado”.
Esta ley nos compromete nuevamente con nuestros actos y nos impulsa a ver al hombre y a la creación misma como uno con nosotros, como hermanos. Fomenta la conciencia ecológica al pedir un trato digno e igualitario sobre todas las creaciones del Universo. Nos hace asumir la responsabilidad de actuar siempre de la manera en que nuestro yo superior lo desearía para sí mismo.
Los seres humanos siempre elegimos un bien, aunque no siempre elijamos bien, y esto nos lleva a pensar que si actuamos con los demás considerando lo que para nosotros es un bien, tendremos menos ocasiones de equivocarnos.
ÉTICA EN LA MAGIA
Algo muy común dentro de Wicca es la práctica de la magia y las artes adivinatorias. Estos caminos son herramientas que ayudan, orientan y estimulan nuestro crecimiento espiritual. El verdadero wiccano busca compartir con otros sus conocimientos, pero por ningún motivo se deben realizar trabajos mágicos para otra persona, ni algo positivo ni negativo, incluso si la persona interesada nos lo pide u ofrece pagar por ellos. Sólo podemos ayudar a otros a que se ayuden a sí mismos, enseñándoles el camino, pero nunca vendiéndoles la solución. La magia es el uso del poder personal y universal, no se puede cobrar por usarla; y tampoco es válido vender objetos consagrados o con algún supuesto poder mágico, ya que esto además de tener muy pocas posibilidades de ser realmente efectivo, desvirtúa el poder del mago y de quien lo utiliza.
Al decir que no debemos hacer trabajos mágicos, también me refiero a que no podemos ni siquiera hacer cosas positivas por otros. Esto puede parecer un tanto egoísta. Toda experiencia en la vida sucede para que aprendamos algo. Si yo decido que lo mejor para un amigo o familiar es que se alivie de una enfermedad, que consiga un trabajo o que se reponga de un divorcio, mis intenciones son buenas pero sólo el Dios y la Diosa saben lo que es mejor para esa persona. Cuando queremos ayudar a alguien a quien amamos, mandamos energía al Universo para que los dioses ayuden del modo que consideren correcto a la persona en cuestión, para que pase por la enseñanza de la mejor manera.
Respecto a la adivinación existe mayor controversia: algunos consideran que no debe cobrarse y otros que sí. Creo que lo importante es tener claro que lo que se cobra es el tiempo que el adivinador ocupa en una persona y no el don que tiene para ver los acontecimientos futuros; sin embargo, es mucho mejor enseñar a las personas a que ellas mismas descubran sus propias respuestas.
LA REDE
La “Rede Wicca” es una recopilación de pensamientos sobre la ética y los valores de los paganos que ha pasado de generación en generación por medio de la tradición oral.
Ha sido modificada en muchas ocasiones para que cumpla con el pensamiento de los hombres y mujeres de cada época, pero nunca ha perdido sus bases ni su hilo conductor fundamentado en las tres leyes de Wicca mencionadas. La versión que les presento es una traducción y adaptación realizada por nuestro coven.
Seguir las leyes de Wicca debemos,
creemos en la confianza y el amor perfectos.
Vivir y dejar vivir,
justamente dar y recibir.
Tres veces el círculo has de trazar
para los espíritus malignos echar
y siempre al final
al hechizo debes hacer rimar.
De toque gentil y suave mirada,
mucho escucha y habla nada,
ve en deosil al crecer la Luna,
cantando de las brujas la runa.
Si la Luna nueva está,
la mano de la dama dos veces besarás,
cuando en su cenit está la Luna,
que ella y tu deseo se unan.
La ráfaga del Norte debes escuchar,
echar la llave, las velas bajar.
Cuando el viento del Sur ha de soplar,
en tu boca un beso viene a dejar.
El viento del Oeste has de evitar,
y así a los muertos dejar descansar.
El viento del Este viene a anunciar
el festejo que has de celebrar.
Nueve maderas en el caldero,
rápido y lento, deberás quemar,
el saúco es el árbol de la Dama,
no lo dañes o maldito estarás.
Cuando la Rueda comienza a girar,
arder los fuegos de Beltane debes dejar,
cuando a Yule ha girado la Rueda,
enciende el tronco y el Astado reina.
Cuida tu arbusto, árbol y flor
que bendecidos por la Señora son.
Donde las ondas del agua van,
tira una piedra y sabrás la verdad.
Cuando una verdadera necesidad tengas
a la codicia ajena no servirás.
No deberás pasar tiempo con el tonto
si no quieres ser considerado uno más.
Feliz encuentro, feliz partida,
abriga el corazón, enciende mejillas,
la ley de las tres veces debes recordar,
¡Malo tres veces o bueno tres veces serás!
Cuando la mala suerte te siga,
una estrella en tu frente trazarás.
Siempre fiel en tu amor debes ser,
o tu amor infiel te será.
Las palabras de la Rede Wicca son:
“Sin dañar, haz lo que desee tu corazón”.
EN LA PRIMERApágina
En el libro Wicca. La magia de la naturaleza, del que este texto forma parte, la autora trata con detalle y sentido práctico todos los temas de la actual expansión de la tradición pagana conocida como Wicca: sus orígenes, las brujas, los símbolos, los rituales, las diosas, etc.
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